Vestido y regalos primera comunón

Mayo: mes de comuniones

Mayo se puede considerar el mes de las comuniones. A mí personalmente, me recuerdan mucho a las Navidades porque al igual que en Navidad se celebra el nacimiento de Jesús y no hacemos más que gastar dinero en grandes cantidades de comida y regalos, en la primera comunión, que es la celebración católica de la primera vez que se recibe el sacramento de la Eucaristía, ocurre algo similar.

Lo habitual es celebrar la primera comunión cuando somos niños, con unos 8 ó 9 años, después de una preparación previa en la catequesis. Con esa edad es fácil que por un lado, no tengamos poder de decisión, y que por otro, no entendamos bien en qué consiste ni nos lo cuestionemos.

Sin embargo, hay algo que a todo niño le queda claro: es un día de fiesta o celebración en el que eres el centro de la atención, vas a comer con tu familia y además, todos te van a hacer regalos.

Regalos para este día especial

Hoy en día no es nada raro que a un niño, en su comunión, le regalen una consola como puede ser la Play Station, una televisión o un ordenador: aparatos tecnológicos ya cotidianos en nuestras vidas.

También se siguen manteniendo regalos más clásicos: la medalla de la virgen María o una pulsera para las niñas; la cruz para los niños; relojes para ambos y lo normal sería que la Biblia también, si no se tiene ya en casa o si se quiere tener una versión más propia para niños, para que al niño le llame más la atención y la lea, entre otros regalos.

Rosario biblia de primera comunión

Vestidos y trajes para la comunión

Se llega a un extremo en el que más que la comunión, parece que estamos celebrando una boda con lo caros que son los trajes y sobre todo, los vestidos de las niñas, recargados de adornos.

Pero no sólo eso: empezamos por el vestuario y seguimos con los zapatos, o el peinado y los complementos en el caso concreto de las chicas, las invitaciones, los detalles  y recordatorios de los invitados, el reportaje fotográfico, el banquete, los regalos, lo que cuesta adornar la iglesia… ¿incluso pasar el día en el parque de atracciones?

Antes: religión y sencillez

Por lo que me han contado mis padres, antiguamente, los vestidos y trajes de la comunión, no tenían adornos y mucho menos estaban tan recargados, ya que eran sencillos y simples, llegando a haber incluso niñas que llevaban vestidos de segunda mano arreglados.

Además, en aquella época, los niños no tenían videoconsola porque ni existían ni había dinero para poder comprarlas aunque fuese así. Y recibían los regalos que nombraba antes, los religiosos, los que deberían ser los apropiados para la ocasión: la medalla de la virgen María, una cruz, el rosario, la Biblia… además de pulseras, pendientes o incluso una bicicleta.

Banquete celebración

Reloj de muñeca

Si me dais a elegir, yo me quedaría con el reloj, aunque no sea propiamente religioso, porque para mí ha sido de mucha utilidad mientras que otros regalos que me dieron en mi comunión no lo fueron o no lo han sido y además, lo veo como un paso más hacia la edad adulta: uno se siente mayor al no tener que pedir la hora a un adulto, pudiendo saberlo sólo con una mirada, sin tener que molestar a nadie.

Es una forma de verlo. De hecho, como me gusta y funciona, sigo utilizándolo después de tantos años. También es cierto que el día de la celebración lo llevé y que al día siguiente, ya no, porque no quería estropearlo. Preferí llevarlo con frecuencia al tener más edad y mientras tanto, siendo niña, quería uno más normal por si le daba golpes y lo estropeaba, y así, cuando llegara el momento y quisiera, utilizar el reloj de mi comunión y cuidarlo correctamente.

Lo que hay que tener muy presente es que cada uno lo celebra como quiere y puede porque ni todos somos iguales ni todos los bolsillos pueden lo mismo.

Autora del texto: Natalia Ortiz

Fuente de las imágenes: pixabay